Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol comenzó a iluminar la habitación y le permitió a Adriano observar a Vanessa con mayor claridad. Ella estaba recostada boca abajo con las manos debajo de la frente y sus cabellos cubrían parcialmente su rostro. La sábana apenas la cubría hasta la cintura,
Su mano le picaba por tocarla, pero no quería despertarla. Era sábado y la noche anterior los dos había dormido tarde, Adriano no podía tener suficiente de Vanessa y no lo tendría en muchos años… o quizás nunca.
Apenas







