Mundo de ficçãoIniciar sessãoAdriano ignoró las miradas indiscretas que le lanzaron conforme avanzaba a través del pasillo en dirección a la oficina de Vanessa.
Mantuvo en su rostro una máscara de completa frialdad y continuó con su camino sin mirar a nadie.
—Buenas tardes, Señor Morelli —la saludó una mujer con una sonrisa cortés poniéndose de pie—. Soy Fiorella, la secretaria de Vanessa.
—Un gusto. ¿Mi esposa está en su oficina?
No estaba seguro de quienes en esa oficina estaban al tanto







