Cap. 8.1
Florencia 1519, ya han pasado diecinueve años desde que los Doménico se establecieron en Florencia, la niña Paola se convirtió en una delicada flor, le llovían pretendientes a granel, por tal razón, su padre Pietro, los tenía que ahuyentar a sombrerazos, su candidez, naturalidad y su alegría la hacían única entre todas las jóvenes de su edad, el centro de atención de todas las miradas y la envidia de otras, diestra con el pincel y la paleta, apasionada como nadie en el arte de pintar.