Cap. 25.3
Para seguirla escrutando, hizo su siguiente pregunta. ─ ¿Qué es lo que lo hace tan especial? ─ Un regalo que le di ─ ¿Cuál regalo? ─ Eso te lo tiene que decir él ─ Esta mierda no me lleva a ninguna parte ─. Gruñó Rosa. ─ Eres tú quien no hace las preguntas correctas, además, tu hermana debe saberlo ─ No lo creo ─ Ellos… ellos… ─. Aquella admisión de saber que Renata y Darién estaban juntos le hizo sentir como una daga de hielo traspasaba su pecho, cruda, lenta y dolorosamente, directo al c