Capítulo 34: El desborde.
Sharon Foster.
El camino hacia la mansión fue corto o al menos yo lo sentí así.
Cuando Asdrúbal detuvo el auto frente a la puerta principal no me moví, me mantuve ahí, en completo silencio, observando la imponente fachada como si la mansión fuera un monstruo feroz listo para devorarme.
— ¿Señorita Sharon? — Asdrúbal me miro preocupado, abriendo la puerta del auto para mí y manteniendo sus ojos fijos en mí, esperando que saliera de mi letargo.
Respire profundo, armándome de valor para bajar el auto y enfrentarme a lo que sea que me estuviera esperando del otro lado de esa puerta.
— Estoy bien, Asdrú. Solo cansada — dije, intentando disipar la preocupación que deformaba sus facciones, él no me creyó, pero al menos no hizo preguntas que claramente no iba a responder.
Me tome todo el tiempo del mundo para subir la escalinata de la entrada, sin poder creer que tan solo unos días antes Adrián me había llevado cargada por el umbral; sentía como si hubiese pasado una eternidad, como si de alg