Sharon Foster.
Al salir de la oficina de Adrián comencé a vagar sin rumbo fijo, recorriendo los pasillos para distraerme mientras dejaba pasar el tiempo para que Adrián y su séquito pudieran charlar con calma. Aún no tenía una labor asignada en la compañía por lo que enfocarme en el trabajo no era una opción.
Decidí dirigirme a la cafetería de la compañía, la cual a esta hora estaba bastante solitaria, ya que todos estaban ocupados en sus puestos de trabajo. Todos menos yo que ya comenzaba a sentirme como la esposa trofeo que Adrián quería que fuera. Necesitaba volver al estudio de grabación lo antes posible o de lo contrario esta guerra con Adrián terminaría consumiéndome y volviéndome loca.
Ordené un café y me mantuve de pie junto a la barra, colocándole azúcar a mi café y revolviéndolo de forma distraída mientras mi mente intentaba idear formas de acercarse a Ramsés sin que fuera raro o pareciera que estaba de rabalera coqueteándole al mejor amigo de mi esposo. Lo menos que me conv