***ABEL***
«¡Oh! ¿Qué hice?!».
A penas los gritos salieron de mi boca, me arrepentí y quise poder retrocederlos.
Se separó de mi. Sus ojos se llenaron de sorpresa y decepción.
Levantó el dedo índice y abrió la boca para decir algo, pero su labio inferior tembló avisando el llanto que se aproximaba.
—¡Lo siento amor, lo siento! —quise tocarla, pero volvió a retroceder.
—No me toques —habló con los dientes apretados. Giró su cuerpo y se metió en el baño encerrándose.
—¡Amor, lo siento! ¡Per