Mundo ficciónIniciar sesión***Carolina***
Esperé que Ana abriera, pero parecía no haber nadie en casa y había olvidado avisarle.
Busqué mi teléfono en el bolso, me percaté que no lo llevaba.
Me asomé a la ventana y vi a Lola en su gimnasio. Toqué el vidrio de la ventana para llamar su atención. Reconociéndose, se acercó. Se sobó por la ventana cerrada queriendo que la acariciara.
—Hola, mi Lola —escuché su ronroneo







