695. Mis manos permanecen frente a mí.
Elegir bien a veces se siente peor que elegir fácil, y esa incomodidad dice más de mí que cualquier resultado inmediato.
La zona frente a mí se presenta con una precisión casi quirúrgica, desplegando variaciones mínimas en la forma de actuar que prometen resolver todo con menos desgaste, mientras el entorno adopta una textura más definida, casi geométrica, como si cada superficie hubiera decidido sostener una lógica estricta donde cada gesto deja rastro y cada intención adquiere forma.
Mis mano