Así se despedía Novalee de Ascot y de Londres. Le daba las gracias a su socio. Sólo quería regresar con su hijo. Su pequeño Arthur.
Novalee recordó que llegó a casa y no supo de Grayson en mucho tiempo, por lo que continuó con su vida tal cual como la llevaba. Dedicada a su rancho y a su hijo.
Es por eso que, ahora una reconciliación con Grayson parecía imposible. Había demasiadas heridas.