A ella ya le corrían lágrimas de impotencia, entonces se levantó y el capitán también lo hizo. Novalee, sacó el anillo de la cartera y se lo puso con un gesto teatral y le dijo:
-¡Una disculpa es lo primero que tenías que haber enviado antes de todos tus documentos legales! ¡Porque, llegó un poco tarde y ya no importa! ¿Querías que yo fuera tu esposa? Pues lo seré. ¡No te preocupes! ¡No pediré el divorcio! ¡Ahórrate todas las explicaciones! ¡Ya no importan! Pues, ya estamos aquí casados y los ú