Mundo ficciónIniciar sesión—¡No! —exclamé—. No, no, no y no me niego ¿Estás loca? Definitivamente Simone tenía que estar loca si creía que la seguiría en semejante locura.—Oh vamos sweety, por favor —me rogó haciendo un mohín, a sabiendas de que nunca me resistía a ellos—. Míralo como







