Al llegar a la oficina nos encontramos con Damián ya en su despacho, -Hola señores y tú Max ¿No deberías estar en Italia?
- Damián, ¡hola hermano!, tenemos algunos problemas por eso estoy acá, te contaremos en un momento, pero dime ¿Cómo estuvo todo en las reuniones? – Todo bien, marchando sobre ruedas, tuvimos que corregir algunos detalles con los pilares del estacionamiento, pero nada que fuese a demorar la entrega. La verdad está quedando muy bien el edificio central, aunque aún faltan los