Capítulo LXI
Era una situación un tanto incómoda, por la actitud grotesca y los comentarios desatinados de Eloína. Ya era como irritante la situación y Mercedes controlaba su carácter, pero ella era de esas mujeres que no tolera irrespetos, solo lo hacía por Carlos y los niños, pero era un hecho de que ya estaba saturada y no estaba segura de que tanto podría aguantar así que llama un momento a olas a Carlos y le advierte
–yo no tengo necesidad de venir para acá, para aguantar las insolvencias