Layla se entristeció aún más después de aquello.
Elliot no se sorprendió en absoluto.
Todo tendría sentido si Layla era la que había tomado la caja. Eso explicaba por qué no habían podido averiguar quién había robado la caja, porque nadie sospecharía de una niña de cuatro años.
Layla era muy dependiente en ese momento. ¿Quién iba a sospechar de una niña que no podía cuidar de sí misma?
Aparte de eso, también explicaba por qué el contenido de la caja nunca se había hecho público ni había sido