Avery no tuvo el valor ni el corazón para contarle a Elliot la buena noticia.
Al fin y al cabo, esta felicidad se consiguió después de haber perdido a Shea.
Avery temía que el amor paternal que él alguna vez había sentido se hubiera transformado en algo más.
Avery no esperaba que Elliot siguiera amando a su hijo. Solo esperaba que no lo odiara.
Llevó su agotado cuerpo hasta su casa y se sorprendió al ver que Mike había regresado.
"¿Robert está bien ahora?". Mike se acercó a Avery, la abrazó