Cuando Mike se dio cuenta de que había dicho algo malo, su mano se levantó para taparse la boca.
"¡Se han infiltrado contigo!". Avery suspiró.
"¡No puede ser! No ha preguntado por nosotros últimamente", dijo Mike mientras sus ojos azules pálidos se tornaban blanco. "¡Estoy seguro! No es tan buen bebedor como yo. Lo emborracho cada vez que bebemos juntos. No es capaz de sacarme nada".
Avery no dudaba de la veracidad de sus palabras.
Solo le preocupaba que le ocultara algo o que algún día se i