A nadie le importaba lo que hacía en casa ni lo que hacía en la empresa. Solo les importaba si abrazaba a su hijo o si cumplía con sus deberes de padre.
Dos horas más tarde, el concierto llegó a su fin, y cuando Shelly planeaba marcharse, vio que una mujer sentada a su lado caminaba hacia el escenario. Parecía que iba a tomarse una foto con el músico.
Sorprendida, Shelly preguntó: "¿Podemos subir al escenario para tomarnos una foto con el músico?".
"Los de la primera fila pueden hacerlo", d