Incluso si Shelly conseguía acercarse a Hayden, éste podría no creerse que hubiera escuchado una conversación así en el baño.
Cabía la posibilidad de que los que conspiraban contra él fueran sus parientes, así que era lógico que Hayden les creyera a sus propios parientes antes que a una desconocida.
Si Hayden descubría que Shelly era periodista, podría hacer que su guardaespaldas la echara.
Shelly sacudió la cabeza y pensó: ‘No puedo arriesgarme a que me descubran ni puedo permitirme llevarle