"Layla es mi hija, por lo que he tenido la responsabilidad de educarla desde pequeña. Sin embargo, ya no es una niña a la que haya que decirle lo que tiene que hacer", afirmó Avery. "Le gustas y quiere estar contigo, no importa cuánto tiempo vivas. Lo ha pensado muy bien".
Eric escuchó cada palabra que ella dijo, pero, aun así, le costó aceptarlo.
"Eric, sé que lo haces por su bien, pero se sentirá desolada si la rechazas". Avery tenía sentimientos encontrados. No quería poner a Eric en una si