"Ve y pregunta por ahí. Pregúntale a tus compañeros, a los que tienen metas. Estoy segura de que ya hicieron exámenes para obtener diversos certificados, preparándose para sus futuros estudios o para empezar a trabajar. Tú eres el único sin ideas y que no quiere superarse".
Tras escuchar eso, Robert salió del juego.
"Layla, en el futuro no volveré a jugar en casa".
"No te prohíbo que juegues. Es solo que siempre estás jugando después de cenar todos los días. ¿No tienes nada mejor que hacer?".