Lucas no sabía que su cicatriz era una prótesis que le habían pegado.
Cuando aquel rufián le había besado la cara, ella no había sentido nada.
Sin embargo, eso no cambiaba el hecho de que él la había agredido.
"Señor Lucas, gracias por ayudarme. Siempre me ha ayudado. Ni siquiera sé cómo agradecérselo. Acordamos que hoy sería yo quien lo invitaría a cenar, pero al final, le he causado problemas". Irene miró a Lucas y le dijo agradecida: "No se preocupe. Si su padre pregunta por esto, le as