El restaurante se llenó de gritos y de los miserables lamentos que emanaban de Frankie.
Cuando los amigos de Frankie vieron la silla caer sobre su amigo, corrieron inmediatamente a su lado.
Cuando Irene los vio llegar, corrió inmediatamente hacia Lucas y lo jaló. "¡Señor Lucas, corra! ¡Son un grupo bastante numeroso!".
Lucas ya había golpeado a Frankie hasta dejarlo en el suelo.
Tras dar esta advertencia, Irene miró al grupo de gente. Sin pensarlo, les lanzó la silla.
"¡Señor Lucas, vámon