"Voy a dormir en la habitación de visitas". Elliot tomó su almohada y comenzó a alejarse.
"Elliot, ¿puedes quedarte, por favor?", le suplicó Ruby con un tono de voz suave. "No te tocaré".
"Solo me preocupa que pueda golpear con tu herida", dijo Elliot al escucharla decir eso en tono miserable. "Ya veremos cuando te recuperes".
Ruby se sintió satisfecha al instante por su explicación.
"Elliot, hay algo que debo recordarte". Ella extendió la mano para encender la luz de noche que había al lado