Avery estaba dándole la espalda a Mike y no respondió a los comentarios de este.
Estaba siendo sincera cuando dijo que le dolía tanto la cabeza que podría morir. También era cierto que echaba tanto de menos a Elliot que tenía ganas de quitarse la vida.
Desde que era una niña, siempre se había preparado y levantado cada vez que se encontraba con dificultades, pero esta vez estaba agotada. Incluso cuando había tres niños a los que tenía que cuidar, no podía evitar la pena que sentía.
Después de