La última vez que Avery se sintió tan mal fue cuando había apuñalado a Elliot.
Nunca le gustó huir de nada, pero en ese momento estaba tan afectada que había perdido por completo el control. No quería escuchar la voz de Cole. Sentía que su corazón se contraía cada vez que escuchaba su voz. Le dolía tanto que estaba a punto de morir.
Al otro lado de la línea, Cole solo escuchó un sonido estrepitoso, el cual fue seguido de nada más.
Miró la pantalla, la llamada no se había desconectado. Adivinó