Capítulo cincuenta y seis: Confinada.
Tenía mucho miedo, había tenido momentos duros en mi vida, sobre todo en ese último año pero sabiendo todo lo que perdería estando encerrada o que quizás moriría me aterraba, cuando desperté de aquel sueño ya estaba confinada en una habitación oscura y mal oliente, habían otras personas ahí tal vez en otras habitaciones, podía escuchar sus gritos de dolor y la angustia. Más yo no tenía ánimos de hacer algo al respecto porque sabía que pondría en riesgo mi vida.
— Ya tenemos a la chica, te dije