— No puedo creer que esto esté sucediendo...
David continuaba con su frente junto a la mía luego de haber terminado aquel apasionado beso, yo tampoco podía aceptar la realidad pero ver su mirada puesta sobre mie hacia volver a la realidad, eso y que el resto de personas en la fila nos pedían avanzar puesto a qué ya era nuestro turno.
Quien sabe por cuánto tiempo nos habríamos estado besando, ya ni era consiente de mis acciones.
Lo cierto es que apenas nos prepararon los churros y David probó el