Por Angela
Después de una noche extremadamente larga cuidando a Damián me preparo para irme a trabajar. Le rogué que no le avisara a nadie que se encuentra en mi casa no quiero visitas inesperadas por lo menos hasta encontrar una solución. Le ofrecí pagarle el boleto de avión para ir a Canadá con nuestros padres, pero se negó rotundamente a irse, él nunca tuvo relación buena con mi padre en especial. Le di vueltas al asunto todo el tiempo y no encontraba solución posible a este problema.
Llegan