Cristel y Braulio llegan a casa, Jaime los esperaba con la cena lista, cada uno fue a su habitación a ducharse, después de la ducha Cristel recordó lo que vivió la mañana de ese dia, empezó a llorar.
-Cris, cris ¿Puedo entrar?
-Un momento.
Cristel se limpia las lágrimas y se viste, cuando después de hacerlo lo más pronto posible le dice a Braulio:
-Entra.
-Primero que todo wow, estás hermosa.
-Pero no tengo el pelo arreglado.
-Estarás mejor.
-Vistete de negro, esta noche habrá un velatorio.
-¿