Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Ibrahim Al Khali veía volar por los aires brazos y piernas en llamas, el reverendo Jimmy Wayne yacía en una habitación. Era una habitación enorme, lujosamente decorada y adoquinada con incrustaciones de piedras preciosas. La habitación estaba parcialmente iluminada. Una única bombilla en el techo era suficiente para que el reverendo pudiera apreciar cada uno de los detalles. Jimmy Wayne tomó entre sus delgadas manos un jarrón qu







