El sótano parece como si hubiera explotado una bomba dentro de él.
Polvo de concreto roto flota en el aire, capturando la luz de las bombillas parpadeantes de arriba. Los muebles de madera que Julian mantenía aquí abajo no son más que astillas ahora, esparcidos por el suelo como si alguien hubiera pasado una niveladora por todo el lugar.
Y en medio de toda esa destrucción, Mordecai está perdiendo la cabeza.
Lo observo desde la esquina donde he estado sentado, mi espalda contra la pared fría, mi