Conforme más se acercaba el día de partir, más nervioso me estaba poniendo, en realidad sólo estaría ahí para apoyar a mi amiga, aunque todo lo que había sacado a flote su problema seguía rondándome, pensar que ella pudiera verse envuelta en algo similar a lo que yo viví me atemorizaba más de lo que podía admitir porque eso implicaba que yo tuviera que involucrarme también y quería más que nada alejarme de esa pesadilla y nunca volver.
Mi madre y yo nunca nos tomamos el tiempo de hablar al resp