Los últimos días que quedaban de nuestra estancia en el Palacio de Scone pasaron volando y ya estábamos de regreso en nuestros hogares, habíamos traído regalos para todo el mundo pero también Asagi y yo traíamos dudas respecto a la declaración de Chester y Aren hacia mi prima y Nicholas, Louis y Kentin hacia mí.
Cuando los chicos se enteraron de que no habían sido el único en confesar sus sentimientos casi se arma una batalla campal: Chester y Aren no podían estar juntos en la misma habitación,