El medico como todos los días, les daba el informe del estado de Lautaro, su seriedad y solemnidad a la hora de darles el parte no les trasmitía mucha paz.
Julieta aferrada a sus hijos lo escuchaba con una angustia tal que ni siquiera podía hablar.
_ Entonces doctor, ¿todo sigue igual? _ dijo ella con un hilo de voz _ ninguna reacción, ¿Nada?
El medico negó con la cabeza.
_ Por ahora no. Pero que siga estable, es una buena noticia dentro del panorama que teníamos, usted es doctora y lo sabe