Había pasado un mes de la partida de Nick hacia Nueva York, desde de aquella noche en la que habían estado juntos, Aitana no había tenido ni una sola noticia de él.
Esa noche después de hablar, ella se retiró del hotel con un vacío aplastante en su pecho. Se fue de allí creyendo que, para él, sería solo un trámite, olvidarla. Porque si no, ¿Por qué la animaría a relacionarse con otros hombres?
La traición y el desengaño que había sufrido seguían haciendo estragos en ella, no confiaba ni creía