Con el rugido de Milagros, tres esferas negras aparecieron repentinamente a su alrededor.
Las esferas ardían con grandes llamas negras, emanando un frío que helaba el corazón.
Santiago y Thiago estaban sorprendidos.
Esta fuerza iba directo al alma, incluso para ellos, dos Dominio Sagrado, se sentía algo difícil de resistir.
Ambos elevaron rápidamente su energía espiritual y encendieron grandes llamas protectoras, sintiéndose un poco mejor.
Sin embargo, el aura aterradora que emanaban las tres es