Sofía reflexionó un buen rato, de todos modos, no tenía a dónde ir mañana, así que Rivas era una opción no tan mala.
Pero luego, no pudo evitar sonreír amargamente. Lo que realmente ella quería era ver a Simón; todo lo demás era solo una pequeña excusa que se ponía a sí misma.
...
Al mediodía del día siguiente.
Simón salió de su meditación, se levantó, condujo su coche y se dirigió solo hacia Rivas.
Al llegar al estacionamiento fuera de Rivas, este ya estaba lleno de varios tipos de vehículos, y