—Además, creo que podemos dejar que Santiago y Thiago se encarguen de los deberes sacerdotales en la Asociación de Artes Marciales. Si ustedes encuentran problemas que no pueden resolver, pueden pedirles a ellos que intervengan. Si ni siquiera ellos pueden manejar la situación, entonces yo intervendré personalmente. ¿Qué les parece?
Estos dos eran poderosos luchadores del dominio sagrado, con una fuerza que sobrepasaba a todos los demás.
Todos habían observado su combate anterior.
Aunque Santia