—Muchacho, te atreves a dañar mi herramienta mágica, estás buscando la muerte—exclamó Abel furioso, mientras su túnica se hinchaba y comenzaba a emitir un aura.
La expresión de todos cambió de repente. Esto era lo que se consideraba una herramienta mágica legendaria, y este muchacho tenía demasiado valor.
Maestro Carrasco era una figura renombrada en Valoria, un practicante destacado, y este muchacho se encontraba en serios problemas.
Mientras todos estaban asombrados por la audacia de Simón, él