Las personas se voltearon una tras otra, solo para ver a un hombre con emociones muy exaltadas y el rostro completamente enrojecido.
Simón no pudo evitar girar la cabeza hacia un lado, pensando que este chico tendría algún problema; ¿realmente consideraba a Gonzalo como un verdadero ídolo, venerándolo como a un dios?
En ese momento, alguien siguió diciendo: —Sí, es el jefe de la familia Aguilar, no podemos creerlo. Dinos su nombre y permítenos conocerlo.
Las palabras de esta persona eran clarame