—Señor Nicolás, somos del departamento de delitos económicos. Su empresa ha sido investigada por grandes irregularidades contables y flujos de fondos inusuales. Le solicitamos que nos acompañe y coopere en la correspondiente investigación—dijo otro hombre vestido con uniforme.
Nicolás se sintió abrumado y, antes de que pudiera reaccionar, varios hombres lo rodearon y lo sacaron con gran rapidez de la sala.
La llegada de estos dos grupos de personas provocó un alboroto total entre los presentes.