—¡Voy a hacerte pedazos!
—¡Muere ya…!
Después de activar su técnica de combate, Saturnino se lanzó con fuerza de nuevo hacia Simón, cargando con toda su furia. Simón, observando que su oponente optaba por un combate cuerpo a cuerpo, decidió mejor no usar ninguna técnica especial, confiando únicamente en la fuerza de su cuerpo y su resistencia natural para enfrentarse a Saturnino.
Ambos intercambiaron golpes directos, cuerpo contra cuerpo, puño contra puño, fuerza contra fuerza. Cada golpe resona