—Muchacho, yo soy de La Fraternidad de Bermejo...
—Si te atreves siquiera a tocarme, ¿de verdad crees que mañana no pondré a todos los que tengan algo que ver contigo en las calles muertos?
Después de ser sometido por Simón, Alvarino parecía aún no haber comprendido para nada el verdadero peligro que representaba Simón y seguía obstinadamente amenazando.
Al escuchar la fuerte amenaza de Alvarino, Simón miró a Mireya de reojo y, con un interés calculado, le dijo a Alvarino: —¿De verdad crees qu