Debido a la generosidad de Simón, la situación con los hombres de la mafia no causó mayor problemas en el hotel. Tras haber dejado un número de contacto, los hombres se marcharon sin hacer mayor alboroto.
Era evidente que comprendían la importancia de no agotar sus recursos de manera tan precipitada. Esos sujetos de la mafia, con una visión muy astuta y calculadora, sabían que era preferible obtener una cierta cantidad de dinero sin causar demasiado daño a la población local. Esto les permitía