—¡Entra!
Al escuchar la voz desde adentro, Simón abrió de inmediato la puerta y entró. Se acercó al escritorio de Procopio, planeando pedir permiso para ausentarse por un tiempo e investigar a las víctimas del medicamento ansiolítico.
—¿Qué es lo que quieres?
Cuando vio a Simón entrar, Procopio lo miró con disgusto y le preguntó con tono bastante molesto.
Desde el principio, Procopio no estaba de acuerdo con que Simón se uniera a su departamento, pero con el apoyo de Ausencio, el director Yeray,