—Señor Moises ha venido usted a nuestra clínica, es realmente es un honor para nosotros. En nombre de todos mis compañeros, le doy la más grata bienvenida a Moises para que nos guíe en nuestro trabajo.
—¡Aplausos!
En la entrada del hospital, el director Yeray encabezaba a todos para recibir efusivamente a Moises, mientras le adulaba con una amplia sonrisa en el rostro.
Entre los aplausos de la gente, Moises levantó la mano para pedir absoluto silencio y luego dijo: —Hoy no he venido a guiar ni a