Simón dijo con indiferencia: —Sí, soy yo. ¿Qué pasa?
La mirada de Gael se posó en el rostro atractivo de Simón, lo examinó con detenimiento y respondió con frialdad: —¿Qué pasa? ¿No te das cuenta tú mismo?
—No, la verdad es que no lo sé, — dijo Simón.
El rostro de Gael se oscureció al instante y gritó: —Alguien ha reportado que mataste a una persona llamada Mardonio en la finca de la familia Balderas, y luego heriste de forma cruel a Teodomiro, Práxedes y a varios miembros de la familia Aguirre,