Pero, ¿quién iba a saber que al final terminaría alarmándolo a él? Parecía que su enemigo también tenía un alto nivel en cuanto a poder mental.
Sin embargo, en su mente ya no estaba la misión. La idea de que moriría a manos del director lo acechaba tal cual fantasma, dejándolo siempre intranquilo.
El director Gumersindo siempre había sido muy despiadado, incluso con sus subordinados. Pero él, era una persona de confianza de Gumersindo y que además sabía demasiado.
Uno que sabía demasiado de Gume