Pueblo de Set.
Habían pasado ya más de dos meses.
Esa tarde, Simón terminó su jornada habitual de predicación y regresó a su habitación.
Tras una cena algo sencilla, comenzó a meditar.
En ese momento, dentro de su horno de energía espiritual, además de la energía espiritual de rayos blancos, la energía de la muerte gris y la energía de la oscuridad negra había surgido una nueva fuerza dorada.
Esta fuerza no pertenecía a la energía espiritual, sino por el contrario, era el poder de la fe devot